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Noticieros horarios

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 “Dos detenidos y un huido, en una pueblo de Álava. Los detenidos y el prófugo, son miembros de una banda terrorista. El huido es el cabecilla del grupo, que en el momento de la actuación policial llevaba una chaqueta oscura y unos pantalones azules. Si algún ciudadano se encuentra con él, informe rápidamente a la policía”. Esta es la noticia que Marcela escuchaba en la radio, mientras se vestía para ir a la ciudad a comprar. Vivía en un pueblo a cuatro kilómetros de Vitoria. Y cuando quería comprar carne o pescado, tenía que ir allí, ya que en el ultramarinos del pueblo solo tenían lo básico. Marcela, como cada jueves, coge su carrito y va poco a poco por la carretera hasta la ciudad. Le cuesta llegar tres cuartos de hora, la vuelta suele ser más lenta debido al peso del carro.  Ese día, ha comprado chuletillas para asar, ya que este fin de semana vendrá la familia, una tocineta para el cocido, un queso “del bueno”, quiere quedar bien con el suegro y este queso le encanta, un...

Cita virtual

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 Ella le mira de reojo, no suelta su teléfono móvil hace tiempo. Cuando se acerca a ella, casi siempre ve el mismo juego en la pantalla. ¿Qué puede tener ese diabólico aparato? En su mano vibra su propio móvil y da un respingo. Ella le mira sorprendida, pero no dice nada. Vuelve su atención a la pequeña pantalla.  Mira a su mujer, ahora le parece tan lejana y desconocida que hasta ese mechón blanco en el flequillo que parece distinto. Siempre le gustó, le daba una distinción y una personalidad que no tenía ninguna otra mujer.  Él va al dormitorio y mira su teléfono, ahí está la respuesta que siempre quiso. Por fin se verá y hablará con la mujer que tanto ha compartido. Parece imposible, como sin ver a alguien te puede llegar muy adentro. Lleva con esta relación virtual más de seis meses. Al principio abrió la aplicación para pasar el rato, habló con algunas mujeres y todas querían una foto o un encuentro en breve. Él no estaba por la labor, solamente quería charlar, no qu...

El estrés de la vida

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¿Qué más se puede torcer hoy? Es jueves día de reunión en la oficina, además tengo que despedir a Cristina, la secretaria que me ha acompañado durante los últimos siete años. Va a ser duro, pero no puedo permitir que se vaya divulgando información confidencial por ahí, y ella lo ha hecho. Es cierto que ha sido una única vez, pero ese tipo de errores son los que marcan la vida de una persona. Y si todo esto fuese poco Aluap, la niñera que se encarga de llevar a Raúl a la guardería, hoy me ha llamado para decirme que está enferma. Bueno, lo dejaré yo de camino a la oficina. Raúl cumplirá el domingo dos años, y esta tarde iré a por todos los preparativos de la fiesta. Es un niño alegre, simpático y muy bueno.  Está todavía dormido cuando le saco de la cuna, le cambio el pañal, pero apenas se despeja. Ya vestido con un peto azul y una camiseta a rayas, le pongo en la silla, y se queda de nuevo dormido.Desayunará en la guardería. Después de coger todas mis cosas, bajo al garaje y lo pri...

Diagnostico: Vivir

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 Esto me pasa hace ya algunas semanas. Las pruebas que me han hecho van encaminadas a un diagnóstico que no me gustaría oír. He buscado la enfermedad en internet y todo es negativo. No me gusta. Quiero volver a no estar estigmatizada. Parece que tienes una enfermedad y todo está supeditado a ella, cuando yo quiero que mi vida siga. No me atrevo a preguntarme ¿por qué a mí? Por qué inmediatamente me contesto ¿y por qué no?  Para todo lo bueno que me ha pasado en la vida, no me he hecho esa pregunta, no sería justo pedir ahora explicaciones.  Bueno ha llegado el día de la cita médica, estoy en la sala de espera, menos nerviosa de lo que me creía. He venido sola, quiero manejar esto yo. Que lo que me digan me lo digan mirándome a mí a la cara; que nadie tenga la excusa de poder mirar a mi acompañante. Me da rabia cuando los médicos explican la enfermedad y dan consejos mirando al acompañante y no a la persona que van dirigidos.  Bueno ya está, ya me lo han dicho, tengo ...

El juguete más preciado

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 Kioni es la mujer keniata que cuida a mi madre. Es dulce y paciente con ella. Reconozco que no es fácil tratar la mujer que me dio la vida. Un día estábamos tomando un café en la cocina, hablando de naderías, cuando me preguntó cuál era el juguete que más ilusión me había hecho en mi vida.  En ese momento me retrotraje a aquel séptimo cumpleaños, donde recibí a Emilia. Yo quería una muñeca diferente a todas las demás. Quería que fuese especial y que quien la mirase supiese que era mía. Y ya lo creo que así fue. Emilia, mi muñeca, era negra.  Era del tamaño justo, ni grande ni pequeña; tenía los ojos verdes y el pelo rizado. Yo la vestía con los vestiditos que mi abuela le hacía, y con los que mis torpes manos confeccionaba con los retales que a mi madre le sobraban de su trabajo. Mi tía Ana me regaló un pequeño capacho, que en principio era para jugar a las compras, pero que sirvió de transportín a mi Emilia. La llevaba a todos los lados conmigo. Recuerdo que le hice un ...

Penitencia

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 Estoy en esta cárcel rodeado de abundancia y de atenciones, pero no deja de ser una cárcel. Hoy seré libre, quiero liberarme de la prisión que solo mis actos se ganaron. ¿Cuál fue mi primer error de la serie que cometí en mi vida? Lo recuerdo perfectamente, fue un miércoles cuando a ella se le cayó el libro de matemáticas y yo me agaché a recogerlo, al devolvérselo nuestros ojos se cruzaron y con una gran sonrisa dijo su primer "chispas". Ese fue el catalizador del resto de mi vida. Estuvimos juntos hasta el fatídico día que la mala suerte se me metió en el cuerpo y no supe desprenderme de ella. Aquel día su hermano, como siempre, se metía con nosotros, le gustaba mucho chincharnos, pero ese día yo no estaba de humor. Mi chica se había enfadado conmigo, ya no recuerdo porque tontería, el caso es que no estaba para bromas. Él se puso delante de mí, diciendo que dejase en paz a su hermana, y mi acto reflejo e inocente, pero fatídico fue darle un empujón con el que acabó en el ...

El encuentro

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 Habían quedado en la esquina de Preciados. Cada uno tenía algo que contar al otro. Eran jóvenes y con una vida por delante, pero cada uno de ellos la veía diferente. Estaban enamorados y habían quedado para hablar y tomar alguna decisión al respecto. Iban sumidos en sus pensamientos y con el corazón encogido, por lo que el otro iba a sentir al comunicarle su decisión.  Ella, la más alta de los dos, guapa y esbelta, en ese momento caminaba sin prisa y con la cabeza baja. Sabía que su decisión rompería el corazón a su amado. Pero ¿qué podía hacer? La llamada era tan fuerte, que aunque quisiera no la podía desoír. Su corazón estaba dividido, amaba a Carlos. Le había dado muchas vueltas a la cabeza y al corazón. Antes de tomar la firme decisión, pasaba las noches pensando y poniendo ante Dios su situación. Que parte del corazón pesaba más. Cuando por fin tomó la determinación que dirigiría su vida, no podía dormir por no saber cómo decírselo a Carlos. No quería hacerle daño....