Entradas

Un café y una charla

Imagen
 Las dos amigas estaban tomando café como todos los sábados. Antes eran cuatro, les gustaba charlar y muchas veces quedaban en casa de Marga. Pasaban tardes enteras riendo, tomando café y aprendiendo a hacer ricas tartas, para las que Marga tenía un arte especial.  Echo de menos a Marga y Lidia . Me dice Sonia como distraída. Esas tardes tan estupendas.  Yo también le respondo. Acordándome de mis amigas y de su amarga historia.  ¿Qué les habrá pasado? Ya no parecen las mismas. No se hablan y ni siquiera nos han contado nada. Antes eran uña y carne y ahora no puedes ni nombrar el nombre de una delante de la otra. Me dice mirándome muy seria.  Yo me encojo de hombros. Y para mis adentros, pienso, si tú supieras.  Pero es que Marga antes tan alegre, ahora está amargada, como si no aguantase a nadie. Y Lidia parece como si se hubiese muerto por dentro. Insiste en mi amiga.  Yo recuerdo entonces, esa tarde que quedé con Marga. Me pidió que le llevara al cen...

Juego duro

Imagen
  Entre los míos me llaman gordo, por mi redondez. Soy blanco aunque me han salido algunas manchas. Últimamente estoy pensando mucho en lo que es y ha sido mi vida.  Los niños que he conocido en mi vida, me han querido mucho, incluso se han llegado a pegar por mí. De lo que no estoy orgulloso. Me abrazaban fuertemente entre sus bracitos y me daban cariño. También me trataban a patadas , pero eran suaves y luego me ayudaban a ponerme limpio.  Los adultos siempre han sido mucho más brutos. Las patadas que me daban eran dolorosas, llenas de ganas. Cuando se han cansado de bambolearme, se olvidan de mí . Me dejan tirado. Hasta que se los ocurre de nuevo darme algún que otro puntapié. Y no hay piedad, si hace frio o calor. O si llueve y hay barro les da lo mismo. Ellos me siguen pateando y abandonando en un rincón.  Algunos ganan mucho dinero con este maltrato. Yo no entiendo , siendo yo el principal protagonista, por qué ellos ganan tanto y yo solo recibo golpes.  A...

Amigas

Imagen
 Hoy Jimena se dirige a casa de su amiga Carlota. Ambas tienen la misma edad, con 87 veranos en sus cuerpos, siguen siendo amigas. Han pasado tantas cosas juntas, y la vida les ha llevado por caminos tan diferentes.  Jimena se casó y antes de su primer aniversario su marido murió en un accidente, dejándole embarazada de siete meses y muy lejos de su familia, ya que eran del sur. Ellos habían migrado para formar una familia. Cuando nació la pequeña María, Jimena tuvo que ponerse a trabajar. Llevaba a su hija en un cesto de casa en casa, mientras limpiaba y planchaba en casa de personas adineradas. Según María crecía e iba siendo más independiente, Jimena procuraba buscar trabajos que le fueran más rentables. Los domingos después de misa la niña jugaba con los demás parroquianos , mientras ella aprendía a leer. Allí conoció a Carlota. Esta se casó el mismo año que Jimena, pero tuvo un niño año y medio más tarde. De vez en cuando se lo dejaba a su suegra y Carlota iba de compras ...

Imaginación

Imagen
 A sus diez años, su imaginación desborda por los poros de su cuerpo. Íria sabe que lo que le pasa no es real, pero aún y todo le gusta vivirlo. A ella le gusta leer libros de aventuras, y su cabeza se transporta sin remedio a los escenarios de esas aventuras.  Hoy es un día especial, hoy va a subir a ese monte que tanto le gusta. El monte de la Cruz le llaman todos, debido seguramente a que en su cima se eleva una inmensa cruz de cemento, que sabe Dios y los libros de historia desde cuando está ahí y por qué.  Hoy subirá solita, sus padres le han dado permiso, desde su casa ven todo el camino que Íria va a recorrer, hasta llegar arriba. Arriba la perderán de vista, pero se fían de ella, es una niña prudente y muy responsable.  Ya está en el camino, si mira hacia arriba ve como se inclina el camino y le da cansancio, así que decide mirar a su alrededor o hacia el terreno que pisa y así no se desmoraliza a la hora de subir esa cuesta tan empinada. Cuando llega al cruc...

Juventud olvidada

Imagen
 Este sábado celebro mis bodas de plata, me hace ilusión. Vendrá toda la familia. Mi madre a la verá después de doce largos meses. Es lo que más ilusión me hace de todo. Hace veinte años  que vivo en Gijón y mi madre se quedó en ese pequeño pueblo de Sevilla que tantos bueno momentos me regaló en mi infancia y juventud. El trabajo y sobre todo mi salud y la suya nos han impedido visitarnos. Pero hoy es diferente. Mi hermana se ha armado de valor y la trae a pasar unos días, luego iremos nosotros a su casa para pasar el mes de agosto. Por fin podemos permitírnoslo. Me voy a la cama y espero que esta noche sea de las cortas. Últimamente no duermo bien y la noche se me hace eterna.  ¡Qué maravilla! He dormido de tirón, me despierta el sol que entra por la ventana. ¿Pero qué es lo que estoy oyendo? Hay alguien en la cocina y Luis no puede ser, se fue de viaje y vuelve mañana.  Me levanto muy despacio  y menuda sorpresa, ese dolor que suelo sentir al poner los pies e...

Palabras serias

Imagen
 Ya desde su cama, Julia, oiga los gritos que desde la cocina le llegaban. Otra vez sus padres estaban riñendo. No entendía por qué su papá, que tan bueno era con ella, se enfadaba tanto. Su papá le hacia las patatas fritas más ricas del mundo. Le gustaba cuando iban a la playa y la cogía por debajo de los brazos y la alzaba hacia el cielo; parecía un hada voladora. Le hacía reír cuando llegaba a casa , después del trabajo. Pero luego miraba a su mamá y la frente se le llenaba de rayas. Y a su boca se le perdía la sonrisa.  Su mamá , esa mujer tan dulce que la arropaba por las noches y que le leía bonitos cuentos. Que le hacía reír cuando se bañaba, poniéndole espuma en el pelo y dejándolo de punta y luego todo aplastado.  Hace unos días entró en su habitación para taparla, estaba llorando. Acababa de discutir con papá, y le dijo muy bajito y dándome un beso; si no fuera por ti lo dejaba. Ya no aguanto más.  La pequeña Julia  no dijo nada, pero esas palabras se ...

Libro amigo

Imagen
  Un libro es un amigo, y si es tu libro favorito es tu mejor amigo. Dicho esto os cuento que le paso a mi mejor amigo "El médico" de Noah Gordon. Me regalaron a mi amigo en mi 15 cumpleaños. En principio no me gustó su aspecto. Era gordo y a mí los gordos me resultan pesados y me da mucha pereza sentarme con ellos. En fin, una tarde de otoño lluviosa y desagradable, me senté en mi cama y comencé a leer. Me cautivó de tal manera que se me hizo la hora de la cena sin darme cuenta. Tres días más tarde leí la palabra "fin" . Nunca o casi nunca releo un libro. Me parece que hay tantos para leer, que guardo muy adentro la historia leída y sigo con la siguiente. Pero este no pude remediarlo, ya con más calma volví a leerlo, con más pausa y disfrutándolo como si no acabase de leerlo. Lo guarde en la estantería y de vez en cuando acariciaba el lomo recordando a Rob Cole y sus aventuras. Yo hablaba a todo el que me quisiera oír de lo maravilloso que es este libro. Mi a...